El 4 de junio de 2015 publiqué el primero. Once años después, entre talleres, conferencias en más de 17 ciudades y miles de conversaciones, el blog llega a los 150 artículos.

El 4 de junio de 2015 publiqué el primero.

En aquel momento no sabía que, once años después, el blog iba a llegar a los 150 artículos y que yo estaría escribiendo estas líneas para celebrarlo.

Ciento cincuenta textos.

Ciento cincuenta veces sentarme frente a una pantalla para intentar poner en palabras una idea, una pregunta, una experiencia, una inquietud o simplemente algo que necesitaba ser pensado.

Y cuando uno mira el número, parece solamente eso: un número.

Pero detrás de 150 artículos hay mucho más.

Hay años de aprendizaje.

Hay conversaciones.

Hay personas.

Hay preguntas que me hicieron pensar.

Hay ideas que cambiaron.

Hay otras que se quedaron.

Hay textos que hoy escribiría de una manera completamente diferente y otros que, después de tantos años, todavía me representan.

También hay algo que para mí ha sido especialmente importante: el camino compartido.

Porque estos artículos nunca han sido solamente un ejercicio de escribir.

Han sido parte de un camino que también nos llevó a talleres, cursos y conferencias en más de 17 ciudades.

A espacios donde pudimos conversar cara a cara.

A personas que compartieron historias, dudas, experiencias y momentos de su vida.

A conversaciones que empezaron en un salón y continuaron mucho después.

A veces en una pregunta.

A veces en una reflexión.

A veces simplemente en un:

“Esto que dijiste me hizo pensar.”

Taller con un grupo de personas conversando en círculo

Y quizá esa sea una de las cosas más bonitas de todo este recorrido.

Reflexión

Que escribir no se quedó en escribir.

Las ideas salieron de la pantalla y se convirtieron en conversaciones.

Y las conversaciones, en aprendizaje.

❝ ❞

Gracias

A quienes han leído uno de estos 150 artículos.

A quienes han leído muchos.

A quienes alguna vez compartieron alguno.

A quienes estuvieron en un taller.

A quienes asistieron a una conferencia.

A quienes hicieron una pregunta difícil.

A quienes estuvieron en desacuerdo.

A quienes me hicieron cambiar de opinión.

A quienes simplemente se quedaron escuchando.

Y, especialmente, a quienes en algún momento confiaron en mí para acompañarlos en alguna parte de su propio camino.

Gracias.

Porque un proyecto como este no existe solamente por quien escribe.

Existe porque alguien, del otro lado, decide leer.

Alguien leyendo un artículo impreso junto a una ventana

Y seguimos aprendiendo

Si algo me han enseñado estos años es que el coaching no consiste en tener respuestas para todo.

De hecho, cada vez me interesan más las preguntas.

Las preguntas incómodas.

Las que no tienen una respuesta inmediata.

Las que nos obligan a detenernos.

Las que cuestionan nuestras propias creencias.

Las que nos hacen descubrir que quizá el problema no era exactamente el que pensábamos.

Y también he aprendido que acompañar a alguien no significa decirle qué hacer.

Significa, muchas veces, ayudarle a mirar aquello que quizá no estaba mirando.

A encontrar nuevas posibilidades.

A cuestionar sus propias certezas.

Y, finalmente, a tomar sus propias decisiones.

¿Qué sigue?

No tengo una respuesta completamente definida.

Y, curiosamente, me gusta que sea así.

Porque si algo he aprendido durante estos años es que los caminos también se van construyendo mientras los recorremos.

Seguirán los artículos.

Seguirán las preguntas.

Seguirán las conversaciones.

Seguirán los talleres y las conferencias.

Seguirán apareciendo temas que nos incomoden, que nos hagan pensar, que nos hagan cuestionarnos y, espero, que nos permitan conversar un poco mejor con nosotros mismos y con los demás.

Quizá algunos de los próximos artículos sean sobre temas que hoy todavía no imaginamos.

Eso también forma parte del camino.

Pregunta

Si has llegado hasta aquí, permíteme devolverte algo:

¿Cuál es esa pregunta que traes pendiente desde hace tiempo y que todavía no te has contestado?

❝ ❞

150 artículos no son el final

Son una pausa.

Una pequeña oportunidad para mirar hacia atrás y decir:

valió la pena.

No porque todo haya sido perfecto.

No porque todas las respuestas hayan sido correctas.

Sino porque seguimos aprendiendo.

Seguimos preguntando.

Seguimos conversando.

Y seguimos caminando.

Desde aquel 4 de junio de 2015 hasta hoy han pasado más de once años.

150 artículos después, aquí seguimos.

Y si algo me entusiasma de lo que viene es precisamente eso:

que todavía no sabemos cuántas preguntas nos quedan por hacer.

Gracias por haber formado parte de este camino.

Nos seguimos leyendo.