Las historias tranquilizantes, son historias que te inventas a ti mismo con el propósito de estar tranquilo con lo que haces y también con lo que no haces. Y quiero resaltar que en ningún momento estoy hablando de que sean buenas o malas. Simplemente tienen la finalidad de protegernos de la frustración, del sentimiento de culpa y otras sensaciones de carga emocional negativa, funcionando como un tranquilizante (antidepresivo, ansiolítico, pastillas para dormir, relajante, o sedante-hipnótico)

Sin las historias tranquilizantes, practicamente sería imposible dormir.

El punto aquí, es ver si tus historias tranquilizantes son un problema o no para las cosas que quieres hacer; si son ellas las que gobiernan o toman el control de tu vida y de ser así, que puedes hacer para evitarlas.

De hecho, si lo que estas buscando son cambios en tu vida, sería muy recomendable aprender a callar estas historias.

Quiero aclarar, que el ser humano busca comodidad, y le asusta la incomodidad y el cambio. La mente está acostumbrada a su caparazón de comodidad, y en cualquier momento que intentamos sacarla de esta zona de confort, lejos o por mucho tiempo, intenta regresar
desesperadamente al mismo. A cualquier precio, incluyendo la salud y felicidad a largo plazo.

  1. NO PUEDO: Esta historia aparece cuando vemos algo demasiado difícil, así que pensamos que no podremos realizar lo que buscamos hacer. No creemos en nosotros mismos. Esta historia puede invalidarse pensando en el hecho de que muchas otras personas, no más capacitadas
    que nosotros, lo han conseguido. Por ejemplo, existe gente que pudo poner una empresa exitosa empezando desde cero “Si alguien más puede hacerlo, ¡yo también!”
  2. OTROS PUEDEN HACERLO, PERO NO ES MI CASO:Sólo porque alguien pueda hacerlo, no significa que nosotros vayamos a poder ¿verdad? y ahí es donde metemos una lista de excusas muy amplia en relación a nuestra historia o bien con relación a nuestra situación actual.
    • Él/ella sí puede tener su casa muy bien arreglada por que no tiene hijos.
    • Ellos sí pueden ir al gym, yo no porque yo tengo un trabajo de 10 hrs. al día.
    • Él/Ella tiene una pareja que sí es de apoyo y yo no.
    • Puede que no tenga todas estas obligaciones que yo tengo

    Y la verdad es que es muy fácil encontrar una historia cada vez que alguien sí tiene éxito y nosotros no. Sin embargo, fíjate en todas esas personas que han tenido dificultades mayores que las tuyas y que lo han conseguido. Inclusive muchas personas que hacen lo que tú quieres hacer vivieron peores cosas que tú. Escucha las historias de personas con enfermedades o discapacidades que superaron sus obstáculos para alcanzar logros maravillosos, y por ende, si ellos superaron sus dificultades, tus dificultades pueden superarse.

  3. ES BASTANTE INCÓMODO: Esto podría ser verdad, pero siempre podemos ponernos en situaciones más incómodas de las que queremos creer. Podemos pasar un poco más de frío, en lugar de necesitar estar a una temperatura perfectamente confortable. Podemos hacer ejercicio duro, en lugar de necesitar echarnos en el sofá. Podemos escribir eso sobre lo que hemos estado procrastinando (puede ser difícil, pero podemos superarlo) . Cuando nuestras mentes buscan comodidad, no las dejemos seguir por ahí. Recuerda que el estado natural de la mente es buscar comodidad, así que, identifica cuando busques ponerte cómodo y empújala un poco más allá de la zona de confort, y empieza a sentirte bien con un poco de incomodidad, Recuerda que esto puede ser de lleno o bien gradualmente. Eres tú quien elije.
  4. NO SÉ CÓMO HACERLO: Esto en muchas ocasiones también es verdad, pero puedes aprender todo lo que quieras aprender. Empieza con un poco cada vez, y aprende cómo gestionar este nuevo cambio. Haz algo de investigación online. Mira videos. Pregunta a gente online sobre cómo hacerlo. Es fácilmente superable con un poco de esfuerzo y práctica. De hecho, si lo haces ahora, y aprendes un poco cada vez, entonces serás capaz de hacerlo hasta el final sin esta molesta historia.
  5. NO PUEDO HACERLO SIN ______: Rellena el espacio con tu necesidad favorita: dinero, tiempo, pareja, equipo, televisión, internet, facebook, Whatsapp, ropa a la moda, amigos, música o en sí todas esas cosas sobre las que nos convencemos a nosotros mismos de que no podemos vivir sin ellas. Así, cosas que queremos no están a nuestro alcance como volverse vegano o comer más saludablemente o desescolarizar a nuestros hijos o vivir sin coche. Aquí la pregunta sería: ¿Llegaste con alguna de estas cosas a la vida? ¿Crees que si hubieran sido necesarias para vivir, debieron llegar en el paquete contigo a la hora del parto?, date cuenta que antes no necesitabas nada de eso. Las únicas cosas que realmente necesitas son alimentos básicos, agua, ropa, refugio y a otras personas para ciertas necesidades sociales. Todo lo demás no es una necesidad real.
  6. POR UNA VEZ NO PASA NADA: Por mucho mi favorita.!!! Me encanta hablar de ella. Esta es muy tentadora, porque es cierta en parte – por una vez no pasará nada. Asumiendo, claro, que sea solo una vez. Un mordisco a ese pastel de chocolate, un entrenamiento perdido, procrastinar una vez en lugar de escribir. Desafortunadamente, en realidad nunca es una sola vez. Una vez significa que tu cerebro sabe ahora que puede escaparse con esta excusa, y la próxima “una vez” llevará a otra, hasta que no te aferres realmente a algo. Créate esta regla: “Nunca más creer en la excusa de “una vez””. Si estás a punto de permitirte un mordisco o dos de pastel de chocolate, decide de antemano e intégralo en tu plan (“Me permitiré a mí mismo un puñado de dulces una vez por fin de semana”) y aférrate a este plan, en vez de decidirlo sobre la marcha, cuando tu resistencia esté baja. Además, toma en cuenta que si caes repetidamente en esto más de una vez, efectivamente no pasa nada.
  7. PUEDO HACERLO LUEGO: Claro, siempre puedes hacerlo luego, después, algún día, etc… pero tu “yo” de más tarde se sentirá también igual. Y por lo tanto te estarás creando una realidad que tarde o temprano no soportará tu día a día. Quiero recalcar la pregunta: ¿Por qué habría de ser tu “yo” de más tarde, más disciplinado que tu “yo” del ahora mismo? De hecho, como te estás permitiendo a ti mismo dejarlo pasar ahora, estás creándote un hábito de procrastinación y en realidad será menos probable que tu “yo” futuro sea más disciplinado. En lugar de eso, hazlo ahora mismo, a menos que haya algo más importante que necesites hacer… no te dejes a ti mismo pasar solamente porque no te apetezca hacerlo.
  8. ME MEREZCO UNA PAUSA: ¿No estaría bien parar? Es en sí el estado natural del ser humano, queriendo escaparse de la incomodidad, y de acuerdo, es cierto – estaría bien pararse si has estado en zona de disconfort durante mucho tiempo. El asunto es que, decir que sería mejor parar, sólo por el simple hecho de ‘estaría bien’… es mentira. Sería más fácil parar, pero a menudo lo que es mejor es seguir esforzándose. Pregúntale a un maratonista cuantas veces ha tenido que callar esta historia.
  9. ME MEREZCO UNA RECOMPENSA: Todos nos merecemos ese sabroso dulce, o un día de descanso. No estoy diciendo que no te des a ti mismo esa recompensa o descanso. Pero si haces de esta racionalización tu norma, te pasarás la vida en ese descanso. Te estarás siempre dando recompensas a ti mismo, y nunca te ceñirás al plan original. Todo tiene que ver en como veas el proceso de lo que haces. El proceso no es la cosa que tengo que soportar para conseguir una recompensa – el proceso es la recompensa. El caer en las recompensas pequeñas las hace un hábito, y crean la trampa del conformismo.
  10. NO ME GUSTA: Y sí, también es cierto. A nadie le gusta trabajar duro, a nadie le gusta levantarse temprano, a nadie le gusta dejar de comer todo lo que ama comer. Yo te pregunto: ¿Y a quién sí? Toma en cuenta que si esta es la historia que te cuentas, probablemente nunca escribirás ese libro, nunca fundarás ese negocio, nunca crearás nada grande, nunca tendrás hábitos saludables. Trázate un plan que sea factible, y ejecútalo. Cuando historias como esta aparezcan, no te las creas, o mejor aún: invéntate que te gusta.
    (véase: “i love my job” en “The Devil wears prada” ). Todo el mundo es capaz de hacer un entrenamiento duro incluso cuando no se está con ánimos. Todo el mundo puede superar sus resistencias internas.
  11. LA VIDA ESTÁ PARA DISFRUTARLA: Por supuesto, estoy de acuerdo con esta afirmación (como la mayoría de nosotros lo está), pero el problema es que esto se usa para justificar toda clase de comportamientos perjudiciales. Traguémonos esos Doritos y esa Pizza, porque ¡hey!, la vida está para disfrutarla ¿verdad? No. Lo puedes hacer sin comida basura y aún así disfrutar de la vida, si aprendes a ver que casi cualquier actividad es disfrutable. (Aplica a otras cosas nocivas: drogas, relaciones tóxicas y cosas que aunque te gustan no te hacen nada bien).
  12. ESTOY CANSADO: Sí, TODOS lo estamos. Cierto es que necesitamos descansar, y hacerlo cuando lo necesites (escucha a tu cuerpo), pero normalmente suele ser el murmullo de la mente intentando escaparse de algo incómodo. Existe una diferencia entre estar exhausto y necesitar algo de descanso, y estar un poco cansado es algo que todos sentimos cada tarde. Supera esto último.
  13. NO ES TAN IMPORTANTE: Si estás intentando correr una maratón, es como decir “no es tan importante que termine esto”. Y aunque el resultado pudiera no ser tan importante, la verdad es que el proceso sí que es muy importante. Si te ciñes a un proceso que será bueno para ti en el largo plazo, entonces te encontrarás mucho mejor. Pero si te dejas ir sólo porque estás incómodo y en este momento te preocupas más por tu comodidad que por la meta que te programaste, tendrás un montón de problemas. La meta no es importante, pero aprender a comprometerte con las cosas cuando estás incómodo es extremadamente importante. Identifica si pones como historia tranquilizante el “No es importante” vs “No quiero hacer lago extra para lograrlo”
  14. ME DA MIEDO: Probablemente sea la historia tranquilizante más honesta que te puedas contar. A la mayoría de nosotros le cuesta admitir que nos asusta dedicarnos a algo difícil. Pero también es una muy sencilla forma de escaparse de la incomodidad – simplemente porque te asuste no significa que no puedas hacer algo. Puedes!!!, y de hecho el peor fracaso es el que no se intenta.

Puntos clave.

La clave está, en entender cuándo estas historias tranquilizantes son ciertas, y analizar el patrón de en qué situaciones te las cuentas.

Sé consciente de cada historia. Identificarla como tal y no como una verdad. Las historias tranquilizantes tienen más fuerza sobre ti si no tomas consciencia de ella.

Anticiparte a todas las historias tranquilizantes que te pudieras contar antes de empezara hacer algo, con la finalidad de poder tener ya una forma de contrarrestarla.

Si te rindes, está bien y no hay nada de malo en ello, pero reconoce que te estás rindiendo ante una historia tranquilizante que tú mismo te estás contando y no ante una verdad. Sé consciente de lo que estás haciendo.

Tras rendirte, observa cuáles son los resultados. ¿Eres más feliz? ¿Es tu vida mejor? ¿Mereció la pena rendirse ante la incomodidad?

Aprende de estos resultados. Si perseveraste y estás contento con ello, recuérdalo. Si pusiste historias tranquilizantes, y no te gustaron los resultados, recuérdalo también.

Si practicas conscientemente este proceso, te volverás mejor a la hora de reconocer y no creerte lo que te cuentas sólo con la finalidad de estar tranquilo.

Si logras identificarlas y anularlas, es posible que logres tener a tu mente trabajando para ti en lugar de contra ti.

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