El Autoboicot, como indica la palabra, consiste en boicotearse (sabotearse) y ponerse trabas a uno mismo, creer firmemente que no seremos capaces de alcanzar nuestros deseos en cualquier aspecto de la vida: laboral, afectivo, académico, familiar, etc. Es como un círculo del que la persona no sabe cómo salir porque, además, tropieza una y mil veces con la misma piedra. En esencia se trata de un temor que se basa en el miedo al cambio y no tanto al Éxito (aún no conozco que exista alguien que no quiera millones de pesos, pero si gente que tenga miedo de las consecuencias de tenerlos). Está claro que el éxito también conlleva cambios importantes en la vida del sujeto, le hace salir de su zona de confort. Este Miedo al cambio es como un ancla que nos invita a permanecer cómodos en nuestra situación. Sin embargo, es importante saber escuchar esa emoción para actuar a pesar de todo. De lo contrario,  no tendríamos nuevas experiencias que nos ayudaran a crecer como personas.

 

En el aspecto profesional, se le conoce como Miedo al Éxito, más su origen se encuentra en los cambios que conlleva y las nuevas responsabilidades, así como en el miedo a perder todo después de obtenerlo todo. Este se presenta cuando se tiene miedo o no se tiene la certeza de tomar la decisión correcta. Este puede afectar especialmente a las personas que son racionales hasta el extremo de querer tenerlo todo siempre bajo control. Por otro lado también es posible ver a las personas con una baja autoestima, que se han convencido a sí mismas de que no son lo suficientemente valiosas para tener éxito. Es muy común encontrar frases como “no puedo”, “no sirvo para esto”, “voy a fracasar”, “existe gente más preparada que yo”.

 

En el caso de las personas perfeccionistas al extremo, éstas  son muy duras consigo mismas, no valoran con objetividad sus logros, todo lo que consiguen les parece insuficiente; de esta forma, no disfrutan de un proceso creativo. También quienes tienen una profesión expuesta a la opinión del público son especialmente vulnerables a este autoboicot. Así por ejemplo existen personas con una gran capacidad creativa que sueñan en teoría con escribir un libro pero que en la práctica nunca han podido dar el paso porque rompen los folios por la insatisfacción que les produce su trabajo.

El Autoboicot surge también en aquellos que se comparan constantemente con los demás en el plano laboral. Existen personas que sufren un gran complejo de inferioridad y creen que siempre hay alguien mejor, por tanto, se quedan en la sombra.

En el aspecto sentimental, el miedo al amor también es una forma de autoboicot. Este es posible verlo en quienes tienen un hombre o mujer ideal en  la mente que nunca encuentran en la vida real. En esencia, quienes buscan un ser ideal, están huyendo de un amor real. Un amor en el que podrían perder el control de la situación, en donde no todo sería color de rosa, y en donde habría decepciones. Es ahí de donde se puede ver a parejas que aguantan toda una vida, así como parejas que al menor roce se desmoronan. Sin embargo, recuerda que todo en la vida tiene aspectos positivos y negativos.

Otro matiz del autoboicot es el miedo a ser lastimado o a volver a amar y no ser correspondido (o lo que sea que pueda ser asociado con la zona de confort) y es muy común que las personas que recurren a esta práctica, se vean ante esquemas muy repetitivos en su vida como la adicción al trabajo, los prejuicios y su idea de que nunca van a encontrar el amor o bien de que no nacieron para ello o que su condición actual no se los permite (edad, preferencias, situación, estado civil, etc.) así como el miedo al que dirán.

 

¿Se puede evitar el Autoboicot o dejar de hacerlo?

Sí, aquí te presento pasos básicos para dejar de caer en este práctica.

  1. Deja de ser tu peor enemigo. Si notas que terminas agotado a lo largo del día por tener un diálogo interior lleno de juicios de valor negativo sobre ti mismo, sobre tu capacidad y tus ilusiones, entonces ponte alerta, porque estás matando tu creatividad.
  2. Cuando te venga una idea a la mente no la descartes de inmediato, anótala en una libreta, madúrala, y date un tiempo para decidir qué quieres hacer. Pide opinión a un amigo de confianza, a alguien que sabes que desea lo mejor para ti.
  3. Detrás de todo miedo, existe una causa que lo provoca. Cuando esa causa llega a paralizar la vida de la persona una vez tras otra, es decir, cuando te ves en situaciones similares en diferentes momentos de tu vida, entonces ha llegado el momento de mirar dentro de ti para saber de verdad qué es lo que te da tanto miedo. En ese caso puede ser positivo contar con el apoyo de un coach para hacer un proceso de coaching, o acudir a un psicólogo para hacer terapia.
  4. Para salir del autoboicot debes explorar diferentes caminos, buscar distintos planes de acción para lograr un objetivo; arriésgate, porque solo a través del riesgo se alcanza el éxito: quien quiera recorrer en la vida un camino de certezas nunca alcanzará los verdaderos sueños de su corazón. La incertidumbre siempre está al inicio del camino pero la duda se va despejando. Si te boicoteas no te das la oportunidad de vivir.
  5. Deja de hacerte preguntas constantemente por todo y ponte en movimiento, actúa. Las preguntas constantes refuerzan la inseguridad sobretodo si se busca siempre tener las respuestas a las mismas. Crea nuevos hábitos en tu vida. Date un premio a ti mismo cada vez que hayas dado un pequeño paso.

El miedo al éxito es humano, porque detrás de este temor existe el vértigo de caer después de haber alcanzado la gloria. Es decir, mantener el éxito también implica una responsabilidad. Sin embargo, vive el día a día, céntrate en el presente, y recuerda que eres una persona fuerte y capaz de volver a levantarte después de una caída. Mira al pasado y verás que ya lo has hecho en más de una ocasión.

 

 

 

 

 

 

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