Estar a la defensiva en ocasiones te permitirá tener la razón, pero jamás te permitirá crecer.
La postura defensiva es adoptada porque esa persona pretende con esta actitud armar una fortaleza de su espacio íntimo, algo que no está dispuesto a ceder a nadie, ni a los más cercanos.
Creemos que la actitud del otro es amenazante, que ataca nuestra integridad personal. En este caso, se erige sobre el miedo a que los demás nos puedan herir o lastimar. Esto puede deberse a que hemos vivido muchas decepciones en nuestra vida o mismo porque esa persona no ha tenido buenas acciones u obras con nosotros en el pasado.
Dejando imposibilitado de crecer en distintos sentidos a la persona que adopta esta actitud.
#vivirVivirVivir #despuesDeLas2Am